REFLEXIONES SOBRE LA MÚSICA CLÁSICA Y LA EDUCACIÓN MUSICAL EN ESPAÑA (parte 1) - Nunca es tarde para aprender

Mercedes Cebrián acaba de sacar su último libro, Cocido y violonchelo, publicado el 13 de enero por Literatura Random House. Se encuentra por tanto en plena promoción y en las últimas semanas ha concedido entrevistas para diferentes medios. Recojo en este post algunas de las cuestiones que se han publicado recientemente sobre ella y sobre su nuevo libro, porque me parece que ofrecen una visión muy acertada de la música clásica y la educación musical en nuestro país. Una visión fundamentada en su propia experiencia, al poseer formación musical aunque no se dedique a la música.


Cebrián es escritora, poeta y periodista. Según cuenta ella misma, le hubiese gustado dedicarse a la composición pero comprendió que aquí, debido al poco mercado que tiene esa actividad, lo iba a tener complicado para conseguir dedicarse a ello profesionalmente: la triste realidad para muchos músicos, independientemente de su instrumento o especialidad. Sobre esto, la autora cita en su libro a Jesús López Cobos - director de orquesta fallecido en 2018 - quien hace treinta años dijo que "ser músico en España es como ser torero en Finlandia". Lamentablemente, las cosas no han cambiado mucho por aquí en ese aspecto.

En este libro, que la propia autora define como un ensayo sobre la música clásica y el aprendizaje, expone su relación y experiencia con este tipo de música, y es que comenzó a estudiarla de niña. Estuvo en el conservatorio, cantó en coros y, desde hace unos pocos años, está aprendiendo a tocar el violonchelo pasados ya los cuarenta: una edad cuanto menos considerada tardía para iniciarse en determinadas actividades. 

El caso es que yo mismo, también con más de cuarenta años, he acabado recientemente un Grado en Música en la Universidad Internacional de la Rioja y algunos de mis compañeros eran incluso mayores que yo. Este libro pretende animar a las personas a que dejen que la música entre en sus vidas y las mejore, independientemente de su edad. Que apuesten por llenar sus vidas con aquello que les guste y les motive, sin dejarse vencer por el sentimiento de no ser capaz. Y es que, si realmente quieres, puedes. Yo también te animo a que lo intentes al menos, tengas la edad que tengas: aprende a tocar un instrumento, o lenguaje musical, o técnica vocal, o idiomas; matricúlate en el conservatorio o en la universidad; comienza a realizar esa actividad que siempre quisiste hacer. Lo fácil, sin duda, es encontrar una excusa para no hacerlo.

En Cocido y violonchelo, su autora señala a la cultura del esfuerzo como la llave para alcanzar el éxito en el aprendizaje. Cualquiera puede aprender lo que se proponga, pero requerirá dedicación, práctica, exigencia y por tanto, esfuerzo. Ella reconoce que aprender cuesta, que es necesario tener paciencia y constancia ya que el proceso puede ser lento, pero merece la pena por la enorme satisfacción que reportan los logros. En ese proceso de aprendizaje Cebrián pone en valor la labor de los profesores, a los que compara con los magos por su capacidad de inculcar un saber en los demás.

En este libro se señala que para dominar un instrumento se necesitan varios ingredientes, comenzando por la teoría musical, y cocinarlo todo a fuego lento. Esta idea podría resumir la esencia del libro y explicar su título.

Un tema que personalmente me interesa mucho desde hace algún tiempo, es la relación entre la música y la gastronomía. Mi Trabajo Fin de Grado lo realicé sobre los usos y aplicaciones actuales de la música en la gastronomía, pero la verdad es que este libro, pese a su título, no guarda ninguna relación con lo que yo investigué en su día. La autora se sirve de comparaciones entre la música clásica y la comida, para que el texto resulte cercano y accesible a todos los públicos. Más allá de ese recurso, en este ensayo se encuentran reflexiones con fundamento, como ya se ha visto, que no por ser sabidas dejan de resultar de interés.

Anímate a dejarme un comentario sobre lo que acabas de leer aquí. Me gustará conocer tu opinión.  Recuerda que este post tendrá continuidad en una segunda parte que publicaré muy pronto, con algunas ideas más que Mercedes Cebrián ha plasmado en su libro y la llamativa coincidencia con lo expuesto por el Cuarteto Quiroga en una entrevista reciente. ¡No te lo pierdas! 

Referencias:


16 comentarios:

  1. Muy interesante. Particularmente me ha llegado muy dentro que nunca es tarde para estudiar y aprender a tocar un instrumento. Muy cierto para casi todo el mundo pero no tanto cuando la salud escasea. Apoyo, sin embargo, está idea. Nunca es tarde para aprender.

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    1. ¡Hola! Esa debe ser la actitud: ¡nunca es tarde para aprender! Claro que debe acompañar la salud y que habrá limitaciones con la edad en unas actividades más que en otras, pero cada uno, dentro de sus posibilidades, obtendrá beneficios y satisfacciones si se mantiene activo. Me alegra que te haya resultado interesante el post. ¡Muchas gracias por tu comentario!

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  2. Enhorabuena Alberto por tus post. Creo que hacen bien a la música y a la reflexion sobre ella. Sobre lo que publicas en este último post estoy tan de acuerdo contigo que cuando me jubilé hace ya 5 años, retomé las clases de piano que había dejado en mi adolescencia. Disfruto de la práctica del piano aunque sea una vez por semana y aunque se notan las dificultades de la edad sobre todo sin práctica alguna a
    Lo largo de los años, me compensan los pocos logros que obtengo y las sorpresas a la familia cuando me escuchan.

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    1. ¡Hola, muchas gracias! Me alegra mucho que te estén resultando interesantes. Sigue disfrutando de la música y haciendo disfrutar a los demás. Eres todo un ejemplo de lo que he hablado en este post. ¡Muchas gracias por tu comentario!

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  3. ¿Comenzar a tocar un instrumento a mi edad?
    Porqué no.
    Si hemos sido capaces de comenzar de cero en muchas ocasiones a lo largo de nuestra vida, nuevo trabajo, nueva casa, nueva pareja, etc. ¿Porqué no iniciarnos en algo que nos gusta? La música.
    Hoy han venido nuevas voces, entre ellas hay una que nunca había cantado en un coro pero que ha decidido cumplir su sueño, incluso acaba de comenzar clases de canto.

    Maravilloso ejemplo a seguir, todos nos merecemos cumplir sueños.


    Muchas gracias Alberto por abrir la puerta a nuevas ilusiones.


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    1. ¡Hola! Me alegra ver esa buena actitud en tus palabras y también, como me cuentas, que los coros continúen nutriéndose de nuevas voces después de lo mal que lo hemos pasado. Encima si es gente con ganas e interés por formarse y aprender como has escrito, es maravilloso. ¡Qué importante es para un coro que los coralistas tengan inquietud por formarse en canto o técnica vocal! Gracias a ti por tu comentario.

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  4. Has dado en el clavo, las ganas de aprender es lo que nos mantiene vivos, te hace tener la mente despierta y te da mucha satisfacción y por supuesto no hay edad para dejar de aprender cosas nuevas. Gracias, Alberto, un abrazo!!

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    1. ¡Muchas gracias a ti por tu comentario! Muy de acuerdo contigo. ¡Un fuerte abrazo!

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  5. Nunca es tarde para cumplir sueños o metas... Es más!!! Esos retos son vitaminas para vidas más felices y con ilusión y si a eso le agregamos una sobredosis de música los resultados pueden ser espectaculares...No hay duda!!!

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    1. ¡Hola! Eso es: los retos; la música; son vitaminas para nuestras vidas. ¡Muchas gracias por tu comentario! Un fuerte abrazo

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  6. Enhorabuena Alberto por tu trabajo.
    Actualmente ejercito cuerpo y mente con distintas actividades. A nivel familiar he puesto mi granito de arena para que los míos amen la música.
    Despertaba a mis nietos pequeños con música clàsica y simulaba tocar el piano en su espalda a rítmo de Beethoven, Mozart etc.
    Me ha llamado la atenciòn el pàrrafo "la cultura del esfuerzo,dedicaciòn,constancia y paciencia don los que reportan logros". Se la paso a mis nietos.
    Gracias por tu labor de divulgaciòn.

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    1. ¡Hola, muchas gracias! Me alegra mucho que te haya gustado. Te animo a que sigas manteniendo esas actividades en la medida que te sea posible, y que sigas estimulando a tu familia musicalmente. Seguro que tus nietos lo recordarán siempre y te estarán muy agradecidos. Gracias a ti por tu comentario.

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  7. Hola Alberto al estar leyendo las reflexiones sobre la música y educación músical parecía que me estaba describiendo pues yo no puedo dejar de seguir estudiando dando mis clases de canto piano y guitarra como dice ella con constancia disciplina y yo le agregaría amor a la música el que enseña estudia doblemente y efectivamente no importa la edad esto es alimento para el alma aunque a veces es muy duro tú has escogido hacerlo y recuerdo mucho los momentos vividos en el coro del centro Vasco un fuerte abrazo y jamás desistas alberto

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    1. ¡Hola! Muchísimas gracias por tu comentario y tus ánimos. ¡Qué pena que no sepa quién eres! Guardo con muchísimo cariño en mi recuerdo lo vivido en México, con el Coro del Centro Vasco. A las maravillosas personas que lo formasteis y que tuve la suerte de conocer. ¡Un muy fuerte abrazo!

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    2. Hola Alberto soy Julio Casa Madrid Arreola amigo de años de Ignacio Basagoiti estuvimos como 2 años en tu coro del Centro Vasco saludos

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    3. ¡Hola Julio! Me acuerdo perfectamente de ti. Muchas gracias por identificarte. ¡Qué ilusión que me hayas escrito y que sigas mi blog! Cuídate mucho. Un fuerte abrazo.

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